La escultora e imaginera utrerana Encarnación Hurtado Molina reinterpreta en pequeño formato el Cristo de la Misericordia, titular cristífero de la Real Archicofradía Sacramental de Nuestra Señora de la Palma Coronada (Cádiz), a pequeño formato (mide 55 cm de altura) para una devoción particular.

Según el sacerdote e historiador del arte onubense Manuel Jesús Carrasco Terriza, el crucificado original es el resultado de la conjunción de un cuerpo, tallado en el año 1969 por el escultor e imaginero carmonense Francisco Buiza, con una cabeza atribuida al círculo genovés de mediados del siglo XVIII, concretamente a Antonio Molinari (Génova, 1717 - Cádiz, 1756), artista formado en el círculo del afamado maestro Anton Maria Maragliano. La atribución del Cristo de la Misericordia de Cádiz se puede basar en el parecido con el San José del grupo de la Sagrada Familia (1752) del templo gaditano de San Agustín, obra documentada de Molinari.

La imagen, antes de la intervención, salía procesionalmente en la Semana Santa de Cádiz, pero no era del gusto de algunos hermanos, como queda testimoniado en un juicio publicado en el año 1969, donde se la nombra como una talla "quizás de finales del XVII, desproporcionada de cuerpo, rígida e inágil de factura, maciza, con perizoma pegado al cuerpo y grueso nudo lateral; pies anquilosados y anatomía dura". Por esta razón, se le encargó a Buiza que realizara un nuevo cuerpo, que, según ellos, fuera más acorde con la proporción de la testa.

El nuevo cuerpo obedece al estilo de Buiza directamente inspirado en el estilo de Juan de Mesa, concretamente en este caso al Cristo de la Buena Muerte, titular de la cofradía sevillana de Estudiantes. Al primitivo cuerpo genovés se le ensambló una cabeza tallada también por Buiza según el citado modelo mesino, dando lugar, con retoques en el sudario, al Cristo Pobre que se venera en el templo de Nuestra Señora de Belén (Huelva).

Volviendo a la obra tallada por Encarnación Hurtado, se halla realizada en madera de cedro policromada al óleo. No se limita a la copia servil, otorgando más fineza de rasgos a la testa original, conservada por la Archicofradía de la Palma dado su bellísimo semblante que ofrece "una impresión seca y abandonada, resignada y quieta en imponente soledad". Quizás esa sequedad es la que dulcifique un tanto la artista en su obra.

Cristo aparece fijado por tres clavos de una cruz arbórea, con la corteza tallada y llagas doradas. En su stipes superior corto se fija el titulus crucis con el acróstico en latín "INRI" ("Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum"), en pergamino sobre tablilla rectangular. Dicho madero es, precisamente, un importante distingo respecto a la talla gaditana, ya que se inspira en el del venerado nazareno sevillano del Gran Poder por expreso deseo del cliente.


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