Estatuilla de dimensiones muy reducidas (solamente mide 28 centímetros de altura) que muestra a la Virgen sedente sobre rocas con el Niño Jesús dormitando plácidamente en su regazo.

Iconográficamente se circunscribe al modelo de la Virgen del Reposo, derivado del de la Virgen de la Leche y acaecido también durante el descanso en la Huida a Egipto. María aparece cubriéndose el pecho tras amamantar al pequeño Jesús, que satisfecho y con la barriga llena se dispone a sumirse en un profundo sueño.

Muy popular es el simulacro que sobre el tema talló para Valverde del Camino (Huelva) el artista Sebastián Santos, el cual reemplazó a su vez a otros dos anteriores, uno del siglo XVI y otro del XVIII, este último desaparecido en 1936.

En su creación, la escultora utrerana aplica una leve policromía que apenas alcanza a dar color a las carnes, y conjuga los estilos renacentista y rococó, vistiendo a María con ampulosos y pesados ropajes y plasmando en los gestos de Madre e Hijo un intimismo y mística elegancia que confiere a tan delicioso conjunto notable belleza y candor.


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