Imagen sedente de María sosteniendo con las dos manos al Niño Jesús sobre sus rodillas, modelada en barro cocido y policromado. Mide, aproximadamente, 35 centímetros de altura, y pertenece a la colección particular de la escultora.

Dispuesta sobre una peana antigua, podemos incluir la presente estatuilla dentro de la iconografía de la Virgen de Belén, muy difundida en Andalucía a partir del siglo XVI gracias a la famosa escultura del italiano Pietro Torrigiano que se conserva actualmente en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Dicho modelo, relacionado en muchos casos con el Nacimiento e Infancia de Cristo, se basa en la representación más maternal de la Señora, mostrando al pequeño Jesús a los espectadores para su veneración, mientras se dispone a amamantarlo o, como en la obra que nos ocupa, envolverlo entre pañales.

El atuendo ofrece tonos verdosos, azules, rojos y marfileños, muchos de ellos relacionados con el cariz concepcionista. El rostro de María refleja dulzura y santidad, igual que el Niño, que adopta una ingenua postura infantil en su regazo.


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