La autora reproduce la Virgen de Butarque, Patrona de Leganés (Madrid) a través de un meritorio ejercicio escultórico, ya que transforma en talla completa una imagen de vestir que, además, posee peluca de pelo natural y porta en su brazo izquierdo a un Niño Jesús de similares características.

La imagen está labrada en madera de cedro para la Capilla del Nuevo Tanatorio de la localidad madrileña, propiedad de Servicios Funerarios Monteros. Tanto el pequeño Jesús como la Señora poseen ojos de cristal y ropas policromadas y estofadas en oro fino, imitando los bordados de los tejidos naturales que suele llevar el original.

Es tal el realismo conseguido por la artista a la hora de elaborar minuciosamente las vestiduras de ambas imágenes que, de lejos, da la impresión que estamos ante una pieza revestida con telas. El uso de cenefas de hilo dorado a la hora de rematar las orillas, acentúa aún más el afán naturalista de las prendas.

La efigie mide 120 centímetros de altura y constituye el eje principal del retablo de la mencionada capilla funeraria de Leganés, el cual ha sido tallado por Antonio Ibáñez y dorado por Manuel Calvo. La policromía ha sido aplicada al óleo y al temple de huevo. Respecto a las preseas (coronas y cetros para la Virgen y el Niño), han sido cinceladas en los talleres sevillanos de Orfebrería Maestrante.

La decoración escultórica de dicho retablo ha corrido a cargo íntegramente de la escultora e imaginera utrerana Encarnación Hurtado, y consta, además de esta Virgen de Butarque en su presidencia, de dos altorrelieves de temática cristífera, tres retratos, y dos arcángeles en el ático que rematan todo el interesante conjunto.


© Encarnación Hurtado Molina. Todos los Derechos Reservados.