Dolorosa de pequeño formato (80 centímetros de altura, aproximadamente) realizada para el Grupo Joven de la Asociación Parroquial de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Estrella, de la localidad sevillana de Utrera. Su advocación es la de Nuestra Señora de la Encarnación en su Soledad.

La pequeña imagen se halla elaborada en barro cocido y policromado al óleo, con ojos y lágrimas de cristal y pestañas superiores de pelo natural. Es pieza de vestir -de hecho, se encuentra ataviada de severo y riguroso luto- y, tal y como indica su advocación, aparece sola al pie del madero en el que ha sido crucificado Jesús.

Con esta pieza, Encarna Hurtado rememora la estética de la escuela sevillana en el tránsito del academicismo a la estética romántica, visible lo primero en las refinadas carnaciones y la suavidad del modelado, y lo segundo en la suprema, a la vez que delicada, belleza de un aniñado semblante que se resiste a quedar enturbiado por el dolor.


© Encarnación Hurtado Molina. Todos los Derechos Reservados.