Pequeña creación de 48 cm de altura (incluyendo la peana) que responde a las directrices de la imaginería dieciochesca española, especialmente a los candorosos modelos llevados a cabo por prestigiosos artífices andaluces como Luisa Roldán, José Risueño o Cristóbal Ramos.

La estatuilla, modelada en el año 2000 en terracota policromada, muestra con gran ternura una escena de la vida doméstica de Jesús, completamente desnudo y dispuesto sobre el regazo materno. La Virgen mira feliz al espectador, al tiempo que sostiene al Niño con ambas manos. 

Todas las virtudes de la imaginería del mencionado periodo (refinada ejecución, graciosas actitudes, interesante policromía, gusto por lo anecdótico) están presentes en este simulacro.


© Encarnación Hurtado Molina. Todos los Derechos Reservados.